De como el consumismo puede estarte dejando sin neuronas.

¡¡¡¡¡¡Aaaaaaaaaaaah!!!!!!!!!!! Si yo fuera rico, sha lalala/ todo el día para descansar/sin tener que trabajar/Sin preocupaciones/

Así va la canción en español del famosos musical “El violinista en el tejado” y creo que es algo en lo que muchos de nosotros hemos soñado: tener todo el dinero del mundo, grandes mansiones, viajes por el mundo, ropa de marcas muy caras, champagne de primera y gastar y gastar sin pensar. Los medios de comunicación, la presión social por no ser menos que el vecino ponen también su parte en que pasemos gran parte de nuestra vida pensando en que podemos comprar para ser dignos de ser admirados.

Sin embargo un investigador del Know College llamado Tim Kasser nos dice que aunque comprar sin parar se ha convertido en una conducta socialmente deseable puede que no sirva para volvernos tan especiales como nosotros creemos sino que más bien parece que nos esta volviendo menos inteligentes y por añadidura llevándonos al barranco financiero.

No amigos, las cosas por si mismas no son malas, es el hecho de priorizar el poseer cosas sobre otras areas de nuestra vida lo que nos esta haciendo daño ¿Y que es lo que nos puede suceder? Aquí una lista nada agradable.

1.- El consumismo acaba con tu bienestar, tanto financiera como emocionalmente pues te lleva a una conducta menos constructiva y además en esa carrera imparable por pertenecer se van acabando cualquier fortuna, sin importar el número de ceros que tengan tus cheques.

2.- El consumismo tapa tus necesidades reales. ¿Cuantas veces hemos oido decir a alguien que necessssita esos zapatos? puede que te sientas muy Carrie Bradshaw al decir esto pero tristemente puede que también esta frase pueda estar cubriendo otra necesidad de la que no te atreves a hablar¿Como cual? de afecto, de curación, etc.

3.-El consumismo te hace mala persona. Digo si no lo eras, el estar obsesionado con tener más te lleva a conductas manipuladoras, egoístas y competitivas, además de que entre más materialista es una persona, es más probable que tenga conductas autodestructivas como el hacer dietas extremas o fumar en exceso.

¿Que tal? Entonces es paseo al centro comercial ya no parece tan inocente. Mi conclusión personal es que aunque es bueno tener ropa y accesorios que nos gusten, el exceso nos puede llevar a olvidar disfrutar de nuestra vida.bolsas-de-compras-11

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El supermercado y mi camino al minimalismo

El día de ayer acompañe a mi mamá al supermercado a comprar cosas para la despensa, pasamos por la sección de revistas y me pregunto que si iba a comprar alguna, yo solo tome la revista del consumidor dejándola totalmente  sorprendida. La sorpresa de mi mamá era muy justificada pues hace algún tiempo llegaba a comprar hasta 10 o 12 revistas cada mes, ya que tenía la sensación de que si no lo hacia estaba out y estaría fuera de lugar en las conversaciones de actualidad, también hace algun tiempo no muy lejano, llegue a excederme en mis gastos hasta dos veces mi sueldo buscando los últimos productos de belleza, la bolsa de mano con la marca de moda o zapatos caros. Y ayer de repente me di cuenta de que por fin después de muchos resbalones había comenzado a vencer esa ansiedad que me hacia pensar que necesitaba siempre algún estimulo del exterior para estar bien.

No crean que mi propósito de volverme más zen en  mis hábitos de consumo provino de una iluminación, no, vino de sentirme cansada de tener tantas deudas y de que a pesar de tener tantas cosas que había deseado pareciera que nunca estuviera satisfecha. Se que parece un cliché pero en aquel momento comencé a preguntarme si quería pasar  mi vida, así, siempre corriendo detrás de la gran zanahoria, es decir detrás de la última bolsa de la marca de moda ( si primero era coach ahora era michael kors o lo que fuera), del maquillaje y el coche apropiado o si iba por fina a permitirme disfrutar de todo lo que hay a mi alrededor y que es gratis: los abrazos, los amigos, la luz del día, la risa de mi hija. Así que opte por lo segundo pero aun así me venian grandes crisis en las que he creido necesitar desesperadamente esa bolsa que equivale a toda mi quincena o un coche del año sin embargo ahora que estoy decidida a una nueva vida en el que el sentido de esta sea lo que yo viva y no las cosas que tengo he decidido formularme algunas preguntas antes de comprar algo :

¿Verdaderamente lo necesito o es sólo porque la publicidad o la presión social me hace pensar que debo comprarlo?

¿Me es de verdad útil y va con mi estilo de vida?

¿Estoy renunciando a sueños más importantes por pagarlo?

¿Estaré mejor si lo tengo o sólo compro para que me envidien?

No se ustedes que piensen del minimalismo, pero yo empiezo a pensar que es un excelente camino al bienestar, en mi país, México muchas veces es mal visto ser frugal, porque todos a tu alrededor te tachan de “muertodehambre” es decir cómo una persona que no tienes ni un peso para disfrutar de la vida, creo que en ese punto estamos equivocados. Yo antes pensaba que disfrutar de la vida era tener muchas cosas ahora pienso que es gozar de todo lo que me rodea.

¿Tu que piensas?

Ositos de papel para imprimir y armar 2

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Anoche me dijeron que si compraba un coche compacto iba a tener una red social para mi sola

Había dejado un buen tiempo de escribir en este espacio porqué he estado pensando en que nuevo rumbo debe tener el escribir aquí y después de largas cavilaciones ( y algunos episodios de candy crush lo confieso) he encontrado que desde un principio la idea es compartir mi camino hacia una vida más sencilla, placentera y llena de satisfacciones. En la universidad me forme en psicología  y después de muchos años de trabajar con gente y sus problemas me parece que hay uno que resulta medular en nuestra sociedad y es que nos sobra información pero nos falta reflexión. Sabemos al instante que hubo un terremoto en Indonesia, sin embargo no tenemos idea porque tenemos un closet lleno de ropa que no usamos o como es que hemos acabado con una deuda tan grande o en un trabajo que detestamos. Empezando por  mi misma, no tanto por mi trabajo que si me gusta pero de repente, me encontré pasados los 35 y con un montón de deudas y preguntándome si realmente mi vida estaba tomando el rumbo que queria. A estas alturas de mi vida he tenido la fortuna de viajar mucho: Europa, Estados Unidos, muchos lugares, he conocido mucha gente, algunos de ellos muy importantes, he estudiado mucho: una maestría y dos especialidades y sin embargo, me daba cuenta que ninguna de todas estas cosas podría dar un sentido real y profundo a mi vida, por más que presuntamente fueran pasos deseables en la vida del mexicano medio. Así que se me ocurrió hacer un ejercicio que en alguna de mis andanzas de psicóloga escuche: recordar la época de mi vida en la que me había sentido más feliz y descubrí que esa era mi niñez y lo que a continuación cabía preguntar era que que me hacia tan feliz y no era la ropa cara ni viajar miles de kilómetros, claro si lo había era agradable pero nunca era la parte medular de esa felicidad. La parte medular se encontraba en unos tamales preparados por mi abuelita, en mi camita recién hecha, en una tarde de risas con mis amigas, en fin en cosas que en ese momento parecian comunes y corrientes y que sin embargo fueron llenando mi vida de significado y digna de ser vivida.

Así que decidí que desde ese momento iba a trabajar para ser feliz, para disfrutar, digo si uno trabaja para un coche o una casa ¿Por que no para ser feliz?se que a mucha gente esta aseveración le puede dar mucha risa, ya que a la mayoría nos han hecho creer que por la felicidad y el bienestar no se trabaja sino que más bien cae del cielo cuando uno tiene suerte como un boleto premiado de la lotería y que si no nos caé sólo nos queda vivir amargados por lo perra que es la vida. Repito, he trabajado con mucha gente, gente que ha pasado situaciones muy feas en la vida: violaciones, desastres naturales, secuestros, etc. y después de escucharlos me he dado cuenta que es feliz quien así lo decide, digo como que las estrellas no son las que se conjuntan sino la voluntad y el espíritu de la persona quien decide vivir sus circunstancias de otra forma. Ya lo decía Viktor Frankl, quien por cierto es uno de mis autores favoritos: sí tienes un porque para vivir puedes soportar casi cualquier como.

A partir de todo esto he pensado compartir en esta nube de luz reflexiones sobre momentos y cosas cotidianas que tal vez ya muchos hayan hecho antes pero que quiero poner sobre esta mesa para dar fe de mi camino hacia lo sencillo, lo simple, lo más humano de la vida, de la cual ya muchos han dicho que hay sólo una, también a reflexionar un poco sobre los cliches sobre la felicidad y el éxito que puede que muchos de nosotros hemos escuchado como que tan importante es tener un coche , una gran casa o muchos anillos en los dedos para poder sentirse pleno (anoche me dijeron en la tele que si compraba un coche compacto iba a ser como mi propia red social e iba a tener un monton de amigos) si tu piensas que hay otro camino al que nos dictan los anuncios o las fotos de las revistas entonces te invito a seguir aquí, a compartir comentarios y sugerencias sobre como saborear más nuestro paso por este mundo

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Si tienes problemas existenciales es hora de que revises tu closet

Erase una vez que la gente solo poseía un par de zapatos y una muda de ropa, que se contentaba con tener una casa de un solo cuarto y que era muy feliz si es que podía tener leña para el invierno, erase una vez que las cosas estaban todas hechas a mano y por lo tanto, a cada una de ellas se le consideraba un lujo; la chaqueta de lana hecha en el telar de alguna abuela, el par de zapatos hechos por el zapatero del pueblo o el vestido de seda hecho a mano por la costurera más experimentada, en aquel entonces se tenía una idea de cuando se tenia suficiente ya que no era posible tener más en poco tiempo. Un día llegó la revolución industrial, las cosas ya no estaban hechas a mano, se podían obtener varios vestidos en poco tiempo, muchos zapatos en un abrir y cerrar de ojos, las opciones se multiplicaron y entonces empezó a aparecer la idea de que nada era suficiente.

No importa cuanto ganes o de que posición social te consideres, pareciera que ningún celular, ninguna prenda de vestir, ningún auto puede llenar nuestra ansiedad por más. Ahora a muchos les ha dado por llamar a esta ansiedad consumismo, siii todos los hemos vivido, sabemos que tenemos muchas bolsas de mano en casa sin embargo de repente creemos que no podemos vivir sin esa en especial o sin ese celular o sin ese coche o sin ese lo que quieras, pudiera parecer que más cosas nos pueden hacer más felices, sin embargo según diversos estudios más cosas nos están haciendo más infelices, así que si sientes que tienes problemas existenciales es momento de que te revises tu closet.

¿Cuantas prendas hay ahí que no usas desde hace más de un año? ¿O que jurabas que te pondrías cuando adelgazaras? puede sonar como algo con muy poco sentido, pero muchas personas estamos ya experimentando un cambio de actitud al deshacernos de cosas que simplemente estan ahi robando espacio, digo y no sólo se trata del closet, sino también del librero, de la alacena de la cocina y hasta de la cajuela del coche. No pierdes nada con probar ¿Que tal si este fin de semana te lanzas a revisar que es lo que guardas y nunca usas? sería fabuloso saber que sucedio ¿Alguien se apunta para el experimento???la-foto

La razón de mi blog

Tengo cinco años de casada con un hombre a quien puedo llamar el amor de mi vida, nos casamos a una edad más madura, de lo que generalmente la gente en mi país se casa, tal vez por esa razón ya teníamos muy bien planteados nuestros objetivos como pareja, aún así el camino no siempre fue fácil, tuvo y aún tiene muchos obstáculos y retos que superar, los cuales se han visto aumentados con la llegada de nuestra pequeña bebe Luz hace un año cuatro meses.

Cuando me case no tenía muy claro de que se trataba, eso sí observaba a mi alrededor como las personas que iban entrando dentro de la situación del matrimonio parecían seguir una serie de “objetivos” socialmente aceptados: comprarse una cafetera de expresso, tener bebes con nombres a la moda, comprar una “mamioneta” es decir una camioneta suv donde la orgullosa mamá pudiera pasar a sus retoños y ver los domingos fútbol o asistir al club. Me preguntaba si eso era todo y un día decidí que no. Y sucedió después de una época de pasar por serios problemas financieros que decidí que no todo tendría que estar basado en la imagen que damos al exterior, si aunque suene a comercial de profeco, sino en lo que nos dábamos uno al otro en nuestro interior.

Para iniciar este nuevo enfoque decidí que necesitaba aprendizajes previos, entonces comencé a recordar las cosas que hacían que de niña llamará a mi casa, hogar y que hicieron de mi niñez una etapa feliz, eran cosas sencillas que, sin embargo para mi lo eran todo y que representaban la felicidad: el cuidado que ponía mi abuelita al preparar nuestra comida, el amor que ponía mi mamá en hacer un sueter y la forma en que mi papá nos contaba anécdotas o cuentos. Decidí que eso fue tan bueno para mi que también podría hacer de nuestra casa un hogar, de manera más profunda que lo que podría hacer el tener una camioneta suv.

He encontrado tantas cosas nuevas y estimulantes en este camino de simplificar nuestro hogar para hacerlo más acogedor que decidí compartirlo en este blog, y he decidido que a partir de ahora lo hare más personal, compartiendo de mi día a día de la manera en que estoy simplificando mis finanzas, mis objetivos y en general nuestra vida como familia, con una visión más slow de todo, es decir de buscar más las satisfacciones duraderas que la gratificación instantanea. En este nuevo enfoque entran las comidas hechas en casa dejando a un lado las comidas congeladas, platicar entre nosotros para hacer lazos profundos en lugar de agendarnos mil actividades, tener un coche usado para no ahogarnos en deudas y dejar atras la voraginé consumista para vivir una vida libre de deudas en la que realmente podemos decidir en que podemos gastar nuestro dinero.

Sí ya me seguias te doy la bienvenida de nuevo y te invito a que hagamos de este espacio un foro abierto en el que compartamos ideas , no se aun muy bien como acabar mis posts pero te deseo ¡¡Feliz y lentamente disfrutable día!

Keeping up with the jones

Keeping up with the jones es un termino gringo que tiene que ver con comparar nuestro pasto con el pasto del vecino. Es aquella ansiedad de que , aquellos que consideramos de nuestra misma clase social vean que estamos a su altura aunque esto lleve consigo sacrificios personales inverosímiles. En nuestra sociedad como en muchas otras somos muy dados a guardar las apariencias con tal de que no parezcamos muertos de hambre, sin embargo, la apariencia no siempre trae la felicidad, de hecho muy rara vez lleva consigo algún tipo de satisfacción real, ya que siempre existe la angustia de que cuando creíamos haberle ganado al vecino entonces el nos adelanta una nariz, con un auto más nuevo, una cirugía estética nueva o un hijo en Europa ¿Se te hace conocida esta sensación? Aquí te dejo algunos puntos para reflexionar si te encuentras atrapado en esta espiral de competencia.

Ponlo en perspectiva. ¿Cuantas veces piensas con satisfacción en aquella cosa tan cara que adquirió tu papá o tu abuelo?, ahora que han pasado 50 años tal vez ¿Recuerdas la marca de crema o lápiz labial que usaba tu abuela? , de la misma manera, esa crema facial de moda que estas adquiriendo a pagos con la tarjeta de crédito porque cuesta la mitad de tu sueldo no significara nada en 10 años ni siquiera en seis meses, esa mochila tan cara que compraste para tu hijo en este regreso a clases, nadie la recordará al cabo de dos años. Detente un poco antes de dejarte ganar por la ansiedad de pertenecer al grupo ¿Lo que vas a hacer realmente tiene algún significado para ti? si crees que al cabo del tiempo tendrá una feliz trascendencia en tu vida hazlo, si no déjalo pasar.

-Relájate. Conecta con lo esencial, medita, acude a un curso de espiritualidad, no permitas que tu vida y la de tus seres queridos se convierta en una loca y eterna carrera por lograr tener , por llegar a pertenecer, por demostrar lo cool que eres. A quien vale la pena demostrarle algo es a ti mismo y a los que amas y lo que debes demostrar es amor y pasión por lo que haces.

Valórate. Si crees que tus amigos o conocidos te verán mal si no usas determinada marca de ropa, si no acudes a determinados lugares o si no llevas a tus hijos a determinadas escuelas RRiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiinnnnnnnnnnnnnnnnnngggggggg ¡¡Despierta!! esos NO son tus amigos. La gente que valora realmente quien eres ni siquiera notara lo que anteriormente mencione y se dedicará solamente a disfrutar de tu compañía.

Recuerda que la vida es corta. Demasiado corta para vivirla corriendo tras cosas que realmente no te llenan, no te hacen feliz y si te llevan a gastar mucho dinero y a angustiarte cómo loco cada vez que llegan las cuentas. Hay una frase en internet que dice que nos la pasamos trabajando para adquirir cosas para impresionar a gente que ni siquiera le interesa ¡Es cierto! creemos que si adquirimos tal o cuál cosa seremos mejores, más bellos y sobre todo más amados, no te dejes engañar todo esto se obtiene con lo que es gratis: siendo amable, honesto y positivo.

Comence este blog hablando sobre la importancia de nuestro pequeño reino que es nuestra casa, ahora me doy cuenta de que la felicidad también puede partir de ahí, de que abramos los ojos y veamos que es lo esencial en nuestra vida y podamos dirigirnos a un lugar más feliz y con mucho menos deudas.

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